Llaman a la puerta y le entregan un sobre del juzgado. O encuentra un aviso en el buzón. En ese momento, lo normal es que se le acelere el pulso y aparezcan mil preguntas: ¿qué he hecho?, ¿es grave?, ¿puedo no cogerla? Recibir una notificación judicial nunca es agradable, pero cómo reaccione en las siguientes horas puede marcar la diferencia en todo el procedimiento.
Lo más importante que debe saber es esto: una notificación judicial nunca se ignora y nunca se rechaza. A partir de ahí, le explicamos paso a paso qué hacer.
1. Mantenga la calma y recójala
El primer impulso de muchas personas es no abrir la puerta o negarse a firmar, pensando que así «no les llega». Es un error grave. Rechazar una notificación no impide que surta efectos: el juzgado la tendrá por entregada igualmente, y usted habrá perdido un tiempo valioso sin conocer su contenido.
Recoger la notificación no significa que esté aceptando nada ni reconociendo ninguna culpa. Simplemente le permite saber a qué se enfrenta y, sobre todo, defenderse. Y si no está en casa cuando llegan, acuda al juzgado a recogerla en el plazo que le indiquen en el aviso.
2. Lea con atención de qué se trata
Abra el sobre y léalo con calma. En el documento encontrará información clave: qué juzgado le notifica, el número de procedimiento, de qué tipo de asunto se trata, quién es la otra parte y, muy importante, qué se le requiere y en qué plazo.
No todas las notificaciones significan lo mismo. Puede tratarse de una demanda civil, una citación como investigado o como testigo en un procedimiento penal, un procedimiento monitorio por una deuda, un requerimiento de pago o una simple comunicación informativa sobre un asunto en el que ya es parte.
3. Fíjese en el plazo: es lo más urgente
Este es el punto crítico. Desde el momento en que recibe la notificación, los plazos empiezan a correr, y son plazos preclusivos: si pasan, se pierde la oportunidad de actuar, sin excepciones.
Estos plazos varían según el tipo de procedimiento y suelen contarse en días hábiles desde el día siguiente a la notificación. Pueden ser de unos pocos días o de varias semanas, pero en todos los casos son cortos si se tiene en cuenta que hay que preparar una defensa, reunir documentación y, en muchos casos, contar con abogado y procurador.
Por eso, la regla de oro es sencilla: no deje pasar ni un día. Cuanto antes actúe, más margen tendrá su defensa.
4. Reúna toda la documentación relacionada
Antes de acudir a su abogado, recopile todo lo que tenga que ver con el asunto: contratos, facturas, correos, mensajes, burofaxes, justificantes de pago o cualquier documento relacionado con la otra parte. Esa información será la base sobre la que se construya su estrategia y ahorrará un tiempo muy valioso.
5. Consulte con un abogado cuanto antes
Aunque la notificación le parezca poco importante o crea que «es un error», conviene siempre que la revise un profesional. Un abogado sabrá interpretar exactamente de qué se trata, cuál es el plazo real, qué consecuencias tiene y qué opciones de defensa existen.
En muchos procedimientos, además, es obligatorio contar con abogado y procurador para poder actuar. Y en otros, aunque no lo sea, hacerlo por su cuenta puede llevarle a cometer errores irreversibles.
Los errores más graves que puede cometer
La experiencia nos dice que la mayoría de los problemas vienen de las mismas equivocaciones:
- Ignorar la notificación. El procedimiento seguirá adelante sin usted, pudiendo ser declarado en rebeldía y dictarse sentencia sin haber podido defenderse.
- Rechazarla o no recogerla. No evita sus efectos, solo le deja sin información y sin tiempo.
- Dejarlo para el último día. Preparar una defensa requiere tiempo, y apurar el plazo compromete gravemente su caso.
- Contactar con la otra parte por su cuenta. Cualquier declaración o reconocimiento puede volverse en su contra.
- Fiarse de lo que le cuentan. Cada procedimiento es distinto; lo que le pasó a un conocido puede no aplicarse a su caso.
Qué ocurre si no hace nada
Las consecuencias de no reaccionar son serias. En el ámbito civil, puede ser declarado en rebeldía procesal: el juicio continúa sin usted y la sentencia puede dictarse dando la razón a la otra parte, con lo que ello implica (embargos, ejecución de la deuda, etc.). En el ámbito penal, no acudir a una citación puede acarrear consecuencias aún más graves.
Dicho de otro modo: no responder no hace que el problema desaparezca. Solo hace que usted lo afronte en la peor posición posible.
Actúe a tiempo y defienda sus derechos
Recibir una notificación judicial no significa que haya perdido nada todavía. Significa, precisamente, que tiene la oportunidad de defenderse. Aprovecharla depende de que actúe con rapidez y con el asesoramiento adecuado.
En Minerva Abogados analizamos su notificación, le explicamos con claridad qué implica y diseñamos la mejor estrategia de defensa, ya sea en el ámbito civil, penal o cualquier otro. Si lo prefiere, también puede resolver su duda mediante nuestra consulta online.
No deje que corran los plazos. Contacte con nosotros y defienda sus derechos desde el primer día.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento de un profesional del derecho. Los plazos y procedimientos varían según el tipo de asunto y las circunstancias de cada caso.
